domingo, 12 de junio de 2011

ACERCA DE "EL VALOR DE SER MUJER"


La mariposa es un hermoso ejemplo del poder transformador de la Naturaleza, es un símbolo femenino que nos inspira a elevarnos por encima de los retos de la vida (en homenaje a mi amiga M.T. quien inspiró este blog)

Hola amigas, EL VALOR DE SER MUJER es una red de apoyo para nosotras, mujeres: madres, hijas, novias, parejas, esposas.

Hace poco una amiga muy querida sufrió uno de los actos de violencia masculina más feroces que puede sufrir una mujer. Su pareja desde hacía ocho años acababa de obsequiarle una hermosa Luna de Miel de aniversario, y la semana siguiente la dejó por otra, sin mayores explicaciones, según porque tenía que “vivir nuevas experiencias”.  ¿Parece una exageración decir que fue un acto de violencia? No le pegó, ni la insultó, pero la agredió en lo más íntimo de su ser: la agredió en su confianza, en su fe, en su fidelidad, y sobre todo en sus sentimientos y entrega de todos esos años.

Como ella es un ser realmente hermoso, se ha hecho querer por mucha gente, y enseguida todas sus amistades iniciaron una campaña de ayuda: llamadas, mensajes de texto, terapias, consejos y sobre todo oración. Ella, además con sus conocimientos terapéuticos y espirituales, trabajó inmediatamente para ayudarse. De esto aún no hace un mes; si alguien que no la conoce la ve, jamás imaginaría que ha pasado por una experiencia terrible, porque está más bella que nunca, más sonriente, amable y dispuesta a seguir adelante, por ella misma y por sus hijos.

Yo, no sólo siendo testigo de lo ocurrido sino participando en el apoyo y consejos como su amiga, me puse a pensar: ¿Y si ella no hubiera tenido todo ese conocimiento y esa ayuda? ¿Qué hubiera ocurrido? Como tantas otras mujeres, se hubiera dado a la bebida, a la desesperación, a la depresión, a un encierro sin fin, y en los casos más extremos (Dios la proteja), y como ha ocurrido en la historia humana, al suicidio. Fue entonces que pensé: bueno, yo no soy muy adepta a las redes sociales. Para mí, la internet sólo es mi maravillosa fuente de investigación de los temas que me atañen como las danzas sagradas, folklóricas y tradicionales de toda la Tierra, y otros temas de corte religioso, espiritual y filosófico; pero dado que desde muy joven además de formarme como comunicadora social, he trabajado durante muchos años como sanadora y orientadora, decidí comenzar este servicio que sería un aporte más de la Fundación María Ecuménica, a la cual pertenezco, para aquellas mujeres que a diario sufren maltratos, abandono, vejaciones y que no tienen las herramientas para ayudarse a sí mismas ni pueden ayudar a su familia en casos como el mencionado y otros.

En ningún momento mi idea es ir en contra de los hombres ni criticarlos ni disminuirlos, pero sí que también los hombres que se asoman a las ventanas de sus computadoras puedan leer, reflexionar y ser mejores. Todos, absolutamente todos, son hijos; algunos son novios, parejas o esposos, y muchos son padres. ¿Están conscientes de todo el daño que pueden hacer con sólo un gesto, una palabra, una acción o una omisión? ¿Se dan cuenta cómo, en el día a día, pueden herir a esa mujer (o mujeres) que está(n) alrededor de sus vidas?

Estos son tiempos muy difíciles en la historia del planeta Tierra: tiempos de abusos de poder en todos los ámbitos, de violencia, injusticias, alteraciones, depresión y estrés. Por estas y muchas otras razones,  las familias deben buscar la unión y la comunicación, porque, además, el exceso de medios tecnológicos nos alejan cada vez más de los seres queridos, aún conviviendo bajo el mismo techo. Ahora los hombres  no ocultan sus rostros detrás de las páginas de los periódicos, sino en las pantallas de las computadoras, y cada día hablan menos con sus madres, hermanas, parejas y esposas (en el caso de las novias no, porque el plan de conquista hace que al menos chateen con ellas por los celulares o a través de las redes sociales), amén de la televisión por cable o los videojuegos: todo un mundo cibernético que se ha convertido en la “verdadera familia” de aquellos que se vuelven adictos a los mismos. Sin embargo, a la hora de ser víctimas de un acto de violencia, de una enfermedad, desempleo,  operación quirúrgica, estrés o depresión, la primera que está al lado del hombre es la o las mujeres que lo acompañan, sea la madre, la novia, la esposa, la hija, y hasta las hermanas.

Vivir la vida es tan importante, porque no sabemos por cuánto tiempo tendremos a ese ser femenino que siempre está allí, como dice la promesa matrimonial: en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza.

EL VALOR DE SER MUJER es una “puerta dimensional” para acompañarte y orientarte en los momentos difíciles tanto como en los buenos momentos. Te invitamos a enviarnos artículos, consejos, reflexiones y como nuestra Fundación es Ecuménica, es decir, universal, oraciones no sólo católicas las cuales amamos compartir, sino de otras religiones y espiritualidades para aquellas amigas practicantes de otras fe.

EL VALOR DE SER MUJER es tu nueva amiga en la red, a través de Belkis Aquino, tu hermana del Cielo en la Tierra. Un beso, un abrazo y una sonrisa.

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