lunes, 11 de junio de 2012

MUJERES: SABIAS, HERMOSAS, HEROICAS, SANTAS. MARIE CURIE


MARIE CURIE
UNA MUJER EXTRAORDINARIA

Desde muy niña me encantó leer. Mientras mis hermanos jugaban o veían televisión, yo me entretenía con una hermosa colección de libros que nos había regalado nuestro padre. Estos tenían diversos temas, desde cuentos y poemas infantiles, hasta historias, resúmenes de obras de la literatura universal y biografías de personajes. Este último se titulaba Grandes hombres, grandes hazañas, recordemos que antes se utilizaba un solo género para referirse a hombres y mujeres indistintamente. En ese libro me deleité conociendo a muchos seres que han hecho grandes aportes a la humanidad, entre ellos, Madame Curie, una mujer extraordinaria que admiré desde entonces y de quien quiero compartir algunos aspectos resaltantes de su vida.
Marie Sklodowska, la quinta hija de Wladyslaw Sklodowski, profesor de Física y Matemáticas en educación media, y de Bronislawa Bowuska, maestra, pianista y cantante, nació en Varsovia, Polonia el 7 de noviembre de 1867.
La pequeña Marie comenzó a leer a muy temprana edad, y a los cuatro años lo hacía perfectamente, por lo cual desarrolló una gran pasión por la lectura, en especial por temas de historia natural y física.
Durante su infancia, Marie y Helena, una de sus hermanas, asistieron a clases clandestinas de cultura polaca en un pensionado, ya que Rusia había ocupado su nación imponiendo su lengua y costumbres.
Siendo muy niña, quedó muy afectada por la muerte de su hermana Zofía a consecuencia del tifus y dos años después con la pérdida  de su madre a causa de la tuberculosis. Estos lamentables hechos la hicieron perder la fe, por lo cual se alejó de la iglesia católica y se transformó en una persona no creyente.
Nuestra heroína de esta historia desde muy jovencita dominaba el polaco, el ruso, el alemán y el francés,  siempre se destacó como la primera alumna de su clase, y a los 15 años obtuvo su título de secundaria. En 1891 viaja a Francia e ingresa a la Facultad de Ciencias Matemáticas y Naturales de la Universidad de la Sorbona y dos años después obtiene la licenciatura en Física, obteniendo el primer puesto en su promoción. En 1894 recibe también la licenciatura en Matemáticas y  conoce a Pierre Curie con quien se casaría al año siguiente.
Marie continuó sus estudios de doctorado y decidió hacer su tesis sobre la radioactividad natural que se había descubierto en 1896. Tras analizarlo con su esposo y con su ayuda,  decidió investigar sobre  “los trabajos del físico Henri Becquerel, que había descubierto que las sales de uranio transmitían unos rayos de naturaleza desconocida. Este trabajo estaba relacionado con el reciente descubrimiento de los rayos X por parte del físico Wilhelm Röntgen.” El propio científico Becquerel, dirigió su investigación y en junio de 1903, esta notable mujer obtuvo su doctorado mención cum laude al presentar su tesis Investigaciones sobre las sustancias radiactivas.
Pierre y Marie Curie en su laboratorio
Pierre y Marie Curie, conformaron una extraordinaria dupla científica por lo cual obtuvieron junto al científico Becquerel el Premio Nobel de Física en 1903, "en reconocimiento de los extraordinarios servicios rendidos en sus investigaciones conjuntas sobre los fenómenos de radiación descubiertos por Henri Becquerel". Era la primera vez que una mujer obtenía tal galardón. Los esposos Curie vivieron dedicados a la investigación obteniendo importantes descubrimientos, entre ellos el del elemento Radio (Ra) llamado así por su intensa radiactividad. Ambos sufrieron grandes trastornos de salud, agotamientos extremos y quemaduras a causa de las radiaciones a las que estaban sometidos. El matrimonio Curie tuvo dos hijas Irene y Eva. A los once años de casados, Marie vuelve a sufrir una terrible pérdida: Pierre murió trágicamente atropellado por un carruaje. Tras la muerte de Pierre, en 1906,  Marie obtiene la Cátedra de física de La Sorbona que había dictado su marido desde 1900. Era la primera vez que una mujer daba clases en esa universidad.
En 1911 recibió en solitario el Premio Nobel de Química «en reconocimiento de sus servicios en el avance de la Química por el descubrimiento de los elementos radio y polonio, el aislamiento del radio y el estudio de la naturaleza y compuestos de este elemento». Un año antes había logrado obtener un gramo de radio puro.
Marie decidió que sus descubrimientos no fueran patentados para que quedaran abiertos a la investigación de toda la comunidad científica. Ella fue la primera persona en recibir dos Premios Nobel en dos diferentes campos. Sus descubrimientos los puso al servicio de la humanidad, proponiendo el uso de la radiografía móvil para el tratamiento de soldados heridos, durante la Segunda Guerra Mundial. Europa y Estados Unidos le hicieron grandes reconocimientos en vida. Sin embargo, fue asediada por físicos y productores de cosméticos que utilizaron el material radiactivo sin precauciones.
En la primavera de 1934, Marie Curie quedó ciega y el 4 de julio de ese año murió víctima de una anemia aplásica. Se cree que esta enfermedad fue a causa de las radiaciones a las que estuvo expuesta durante sus investigaciones y cuyos efectos nocivos aún no se conocían.
La famosa mujer científica fue enterrada en el cementerio de Sceux cerca de París junto a su esposo, y sesenta años después en 1995, sus restos y los de Pierre, fueron trasladados al Panteón de París, convirtiéndose en la primera y única mujer  hasta hoy, en reposar en ese famoso Panteón ¡Realmente interesante! Y como siempre me despido hasta la próxima, con un beso, un abrazo y una sonrisa.
 Fuente: Wikipedia

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